¿Quiénes son los Spitz?

Una familia numerosa y singular

Los Spitz son un grupo de lo más dispar. Algunos son falderos, otros rebeldes, unos pocos van a su aire… Los hay trabajadores, holgazanes y hasta de alta alcurnia. Así son los Spitz, una familia de varios miembros que, aparte de un físico semejante, solo tienen en común dos cosas: inteligencia y astucia. ¿Cuántos son? Muchos. Casi una treintena. Aquí desvelamos la intimidad de apenas una decena. Si nos lo pides, habrá segunda parte.

Spitz Japonésperros del grupo spitz

Samoyedo parece, pero no es

Sobre su origen hay un embrollo de cuidado que no corresponde a Thepetes.es descifrar. Basta con señalar su gran parecido con el Samoyedo, aunque en versión bonsay. Y esta es la razón de que el American Kennel Club lo haya vetado como raza, algo que no parece importar a la FCI (que sí lo reconoce), ni a los miles de pretendientes que le salen al paso cada año. El sector estima que solo en Europa se venden unos 10.000 ejemplares al año, aunque son cifras que hay que barajar con prudencia. No son oficiales.

¿Cómo es el Spitz japonés? Un tipo alegre, astuto y lleno de vida. Apegado a su familia, pero receloso con los extraños. Buen perro de familia. Cariñoso, sin instinto cazador y obediente, siempre que haya recibido una buena educación. De lo contrario, será un perro inseguro y destructor. ¿Ladrador? No, aunque sí desconfiado. Y no dudará en emitir una fanfarria de ladridos si hay amenaza a la vista. No esperes, sin embargo, enfrentamiento alguno: sus 10 kg de peso, como máximo, no dan para mucho.

La esperanza de vida del Spitz Japonés ronda los 14 años. Y aunque no hay males propios de la raza, conviene saber que su apetito es frugal hasta el desánimo. Y que no soporta el calor. Por último, buenas noticias: apenas pierde pelo y solo necesita un cepillado semanal. ¿Baños? Los justos. Sin excesos y con un producto formulado para pelo blanco.


 

Akita Inu

¿Rebelde yo? No imaginas cuánto

He aquí un Spitz de talla grande. Prudente, reservado y silencioso; algo testarudo y de rancio abolengo. Su origen está salpicado de leyendas que lo hermanan con los samuráis y otras élites militares del antiguo Japón. Sin embargo, su pasado glorioso no le libró de la llamada Operación Hambruna. En esa época, miles de Akita Inu fueron devorados por los nipones. Su carne no era lo único codiciado. La piel también resultó magnífica para fabricar prendas, incluso para uso militar. Hoy día, por esta razón —y alguna más— este magnífico Spitz de mirada inquisitiva es una gloria nacional en su país natal: Japón.

¿Su peor defecto? Es terco como una mula. Poner límites desde cachorro y preparar el terreno para que obedezca órdenes sencillas incluso antes de los cinco meses es —haznos caso— esencial. Educar de modo negligente a un Akita Inu sale caro. Mucho. No es bueno permitir que este Spitz descarrile. Será difícil meterlo de nuevo en vereda.

Su esperanza de vida ronda los 14 años. Conviene vigilar que no desarrolla VKH, un mal hereditario que cursa con desprendimiento de retina y que podría afectar al sistema nervioso central. El mejor modo de detectarlo es una biopsia de piel. Por último, recordar que en época de muda un buen cepillado diario es el único modo de sobrevivir.


 

Volpino Italiano

¡Viva la vida!

Es el Spitz más vital de la familia. Un derroche de energía. Todo vida, movimiento y buen rollito… hasta que se mosquea con algo o alguien. Si esto sucede, no habrá modo humano de parar sus ladridos. Su instinto protector lo convierte en un gran perro vigía, pero hay que educar su afición al ladrido con técnica precisa y algo de paciencia. Es un animal muy reactivo. Y no siempre es fácil lograr que se mantenga quieto y atento durante el adiestramiento. Para canalizar su energía lo mejor será optar por disciplinas como el agility o similares.

Lo más llamativo de este pequeño Spitz de apenas 5kg es, además de su cara de zorro, un manto espléndido. Puede lucir blanco o rojo, pero siempre largo y abundante. Precioso y tan provocador que pasear con él será un espectáculo callejero. Para hacerse con un ejemplar habrá que rastrear criadores por Italia, España y poco más. Es difícil encontrar un ejemplar. Su precio supera los 1.000€.


 

Spitz Alemán

Cuatro tamaños, un mismo perro

Pese a que los alemanes insisten en disgregar el grupo en cuatro razas, lo cierto es que el Gran Spitz (50 cm), el mediano (36 cm), el pequeño (28 cm) y el enano o Lulú de Pomerania (22 cm) son casi idénticos, solo varían en tamaño y altura. Los cuatro miembros descienden del Canis Palustris, un tipo bastante añejo con 6.000 años de antigüedad.

perros del grupo spitzTodos los tamaños de Spitz Alemán comparten su desconfianza por los extraños, cierta obsesión por ladrar a todo hijo de vecino y un gusto inquieto por mordisquear. En otras palabras: dotes de guarda excelentes y temperamento —digamos— algo caprichoso. Aunque el más consentido es, sin duda, el Pomerania. Todos son buenos compañeros. Fieles, cariñosos y muy espabilados.

Nota: Hay quien incluye al Spitz lobo o Keeshond en este grupo. En Thepets.es no participamos de esta tendencia. Investigaciones fiables le atribuyen origen holandés. No alemán. Algunas organizaciones también catalogan al Pomerania como raza aparte, aunque su origen, sin duda, es el mismo que el de sus hermanos de grupo.


 

Siba Inu

Entre el zorro y el gato

No se trata de una versión en miniatura del Akita Inu. Las diferencias van más allá del tamaño. Este Spitz es más vital, enérgico y dependiente que su hermano mayor, el solitario Akita Inu. También es menos terco y acepta mejor las rutinas de educación. Tiene, también, un pelo más corto, áspero y fácil de cuidar.

el Siba Inu es un pequeño y astuto Spitz Comparten, eso sí, un nivel de inteligencia superior a la media, aunque el Siba Inu supera a su colega en astucia, también llamada pillería. Es un animal de costumbres nocturnas, lo que refuerza su fama de zorrillo astuto. Prefiere dormir de día y trastear de noche.

Pero esta no es su única singularidad. Estamos ante un Spitz que limpia su cuerpo a diario. Una labor que puede ocuparle varias horas. Pero no importa. Pasará su lengua por todo el pelaje sin dar muestra alguna de cansancio. Un primor, vamos. ¿Defectos? Come sin freno, su astucia no conoce límites y en época de muda perderá pelo a manojos. Pero que nadie se asuste: el cúmulo de cualidades es muy superior a esos pequeños defectos.


 

 

Hokkaïdo

No es antipático, solo distante

Como muchos otros Spitz, procede de Japón. Y aunque estamos ante un perro muy apreciado en su país, en el resto del planeta no lo conoce nadie. O casi nadie. Solo grandes expertos y dos o tres criadores repartidos por Europa se han preocupado de conocer esta raza en profundidad.

Pese a la escasez de datos sobre su historia, sabemos que procede de la isla de Hokkaïdo, donde —al igual que el Akita Inu— perseguía osos y lobos, entre otros. Esto nos da una idea de su carácter: bravo, decidido y poco amigable con otros animales. Con su familia humana las cosas son diferentes, pero a veces cuesta creerlo. Nos explicamos: aunque quiere a sus dueños y los respeta, es algo arisco. Los mimos no van con él. Podríamos definirlo como el eterno adolescente: celoso de su intimidad, parco en caricias, poco dado a obedecer y desconfiado, pero en el fondo, muy en el fondo, gran amante de su familia.


 

Eurasier

El más nuevo del clan

perros del grupo spitzEste delicioso Spitz es una de las razas caninas más recientes. Reconocida en 1973, la creó un alemán llamado Julius Wipfel. Es fruto de un cruce entre Chow Cchow y Wolfspitz, aunque más tarde también recibió sangre de Samoyedo.

El Eurasier es la raza más joven los Spitz De entre los perros que figuran en este trabajo, quizá el Eurasier sea el más adecuado como mascota. ¿Por qué? Le gusta la vida casera. No es escandaloso. Se adapta a espacios pequeños. Tiene buen carácter, es tranquilo, amable con todo el mundo y luce, además, un aspecto magnífico. En pocas palabras: bien parecido por dentro y espectacular por fuera. Desde de Thepets.es avanzamos que en poco tiempo será un fenómeno de ventas, aunque hoy día sea un gran desconocido en muchos países.

Por último, algunos datos sobre su salud. Es propenso a la obesidad y a la displasia de cadera. También se dan casos de glaucoma y entropión. Su esperanza de vida está en torno a los 11 años.


 

Chow Chow

Un melenas con carácter

Si buscas un perro cariñoso, este enigmático Spitz no te va a gustar ni siquiera un poco. Pero si andas tras la pista de un perro independiente, tranquilo y silencioso, el Chow Chow te interesa, siempre que estés dispuesto a hacer alguna concesión. Verás por qué:

Cachorro de Chow Chow, una raza del grupo Spitz Su carácter no tiene parangón. Le sobra mal genio. Es desconfiado. No soporta recibir caricias de gente extraña y con los suyos puede llegar a mostrarse frío y distante.

Para un Chow Chow el gran planazo es quedarse solo en casa. Le gusta la soledad tanto o más que un filete de ternera. Sobra decir que principiantes, familias con niños o singles con intensa vida social no son aptos para este Spitz de larga melena. Eso sí, resulta ideal para personas mayores y gente ocupada. Y es que necesita poco ejercicio, se adapta muy bien a cualquier espacio y apenas ladra, ventajas inestimables en ambos casos.

En realidad, su mayor exigencia es el pelo, tan abundante como llamativo. Lo mejor será delegar su cuidado en una buena peluquería. Hay que prestar atención a sus ojos, algo delicados y propensos a las legañas. Y vigilar el sobrepeso. Su esperanza de vida ronda los 11 años.


 

Keenhond

Un Spitz de lo más simpático

También conocido como Wolfspitz, este Spizt de talla media es un tipo de lo más simpático. Siempre lo verás alegre, jovial y pendiente de los suyos. Su instinto protector no descansa ni de noche. Es un magnífico perro guardián que desconfía de todos los que no pertenecen a su núcleo familiar.

Si pones un Keeshond en tu vida, es casi imposible que algo o alguien logre burlar su obsesión por mantenerte a salvo. Y aunque es cierto que no se lanzará a la yugular de quien te amenace —la violencia no es lo suyo—, emitirá un ladrido tan potente y agudo que pondrá en alerta a todo el vecindario. Podemos afirmar que el Keeshond es el perfecto 2×1: mascota y alarma en un solo pack. En este sentido, señalar que en algunas publicaciones destacan lo amigable que es con los desconocidos. No lo creas.

un spitz lobo Innecesario explicar por qué se le conoce como el Spitz Lobo. Basta echar un vistazo a las imágenes que acompañan estas líneas. ¡Impresionante! Aunque esa cara de zorro, con orejas rectas y triangulares, configuran unos rasgos más felinos que de Canis lupus, un animal cuyo pelo tampoco será nunca tan esponjoso y abundante como el de un Keeshond. Esto ya sabes lo que significa… La buena noticia es que no tendrás que invertir mucho tiempo en otras cosas. Es de buen conformar y goza de buena salud.

Recordamos que muchos consideran al Keeshond un Spitz alemán. En Thepets.es no participamos de esta tendencia. Investigaciones fiables le atribuyen origen holandés. No alemán.

perros del grupo spitz

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