Alocado, fogoso, entusiasta… Los primeros meses del Golden Retriever son una suerte de escaramuzas, invitaciones al juego y trastadas. A partir de los ocho meses, la rebeldía infantil se trasforma en devoción ¿Por quién? Por su dios griego, el único, el grande, el genuino: SU AMO, con mayúsculas. ¡faltaría más!

Golden Retriever

El Golden Retriever de un vistazo

 

Peso: entre 29 y 38 kg
Alzada: de 51 a 61 cm.
Temperamento: dócil, inteligente, amigable, bondadoso y confiado. Perfecto para principiantes y familias con niños
Precio: entre 600 € y 1.200 €. Si la camada desciende de campeones, el precio puede subir hasta los 1.800 €
No olvides que: lleva muy mal la ausencia prolongada de su amo. Es importante controlar su tendencia a engordar y vigilar de cerca su piel, vulnerable a los eccemas

 

Más información: Club Español de Retrievers

Si alguien quiere saber cuál es el origen del Golden… ¡Enhorabuena! Tiene una bonita (y ardua) tarea por delante. Teorías hay muchas, certeza ninguna. Hay quien afirma que desciende del Pastor del Cáucaso, una hipótesis que se da de bruces con quienes lo hermanan con unos perros de circo descubiertos por un tal Sir Majoribanks… ¿Quién es este tipo? Un soñador. Un hombre empeñado en crear al mejor perro de caza. No lo logró, pero si en algo contribuyó a dar vida a nuestro perro dorado… ¡Tres hurras por él!

Aún hay una tercera teoría que mezcla Retrievers y Spaniel en un rocambolesco árbol genealógico de difícil interpretación. Llegados a este punto, rogamos que algún miembro de la comunidad The Pets siga el hilo de su origen y nos haga llegar sus pesquisas. Nosotros, de momento, nos quedaremos con la verdad genuina de que el Golden es un excelente cobrador de piezas, sobre todo si éstas caen al agua.

Obediente, listo, dispuesto… y tragón como el que más. Así es él

Un currículo de vértigo

¿Sabes qué dice el estándar oficial del Golden? Que es un perro dócil, inteligente, dulce, amistoso, seguro de sí mismo y genéticamente dotado para el trabajo. Vamos, que ni un eslogan de tinder… ¡Pero es cierto! Nuestros lectores dan fe de que esta descripción no exagera sus virtudes, aunque alguno se pase un poco, como Julio de Lorenzo, que nos escribió diciendo que su Golden “es más bueno que el pan de leche, tanto que a veces parece hasta tonto… Obedece sin rechistar”. Nuestro querido Julio debería palidecer ante el currículo del Golden. ¿Tonto el Golden? ¡Vamos a sacarle los colores!

El Golden es una de las razas que más ayuda al hombre en tareas de rescate y salvamento. Tenaz en la búsqueda y valiente en el socorro, no abandonará nunca a un herido bajo los escombros, aunque esté exhausto. Su entrega también ha hecho de él un perro guía ejemplar, y como socorrista no tiene precio. Si le entrenan bien, su amor por el hombre y su pasión por el agua harán nudo gordiano y no permitirá que a nadie le llegue el agua al cuello, no si él puede impedirlo. Además, es muy eficaz detectando material explosivo, drogas o armas; su nariz es un portento.

No soporta la soledad. Un Golden no puede permanecer lejos de su amo mucho tiempo sin poner en riesgo su equilibrio emocional

Un terapeuta con hocico

Pero aún hay más. El Golden es uno de los más eficaces terapeutas caninos. Ha trabajado en centros penitenciarios. Los ancianos también han encontrado un buen aliado en el Golden. Y un suma y sigue alaba su eficacia como confidente de niños con dificultades, lo mismo que su delicadeza con los enfermos. Y así podríamos seguir hasta que nuestro amigo Julio se rasgara las vestiduras y alzara sus ojos al cielo clamando piedad. Y todo esto sin mencionar aún su faceta de animal de compañía.

El paso de los años puede volverle un vago redomado. No hay que forzarlo a practicar deporte como en su juventud, solo animarlo a pasear con alegría

¿Principiante? Pon un Golden en tu vida 

No cabe duda de que su historial laboral evidencia que las dificultades para educarlo son (casi) inexistentes, a excepción de contener las travesuras propias del cachorro. Si desde pequeño aprende qué limites no debe sobrepasar, la vida con él será un cuento de hadas. Es pacífico, bien dispuesto, hábil para aprender, intuitivo…

De ahí que sea una raza idónea para principiantes, sobre todo si hay niños por medio. El Golden no tiene rival como perro de familia. Con los niños es un merengue de fresa, bonito por fuera y dulce por dentro. Jugará con ellos, vigilará sus travesuras con devoción maternal y divertirá a propios y extraños con iniciativas sorprendentes. Basta una pelota que pueda sujetar con los dientes y un par de pequeños vivarachos para que las horas trascurran entre risas y juegos.

Según Laura Castillo, experta en Retriever que también ejerce de auxiliar veterinaria en una clínica de Las Rozas (Madrid), “el Golden es como Mary Poppins, pero con alguna pata extra y más pelo. No hay raza más entrañable para convivir con niños. La complicidad que puede alcanzar con ellos supera, en algunos casos, los lazos humanos”. De ahí sus ya mencionadas cualidades como terapeuta infantil. Para ilustrar mejor esta virtud, reproducimos el extracto del email que Catalina envío a The Pets. Nuestra lectora pide omitir su apellido por lo delicado de su historia.

Su hocico, siempre de color muy oscuro, puede despigmentarse durante el invierno. No es motivo de preocupación

Un ángel con hocico

“Me quedé viuda hace dos años, con mi par de mellizos recién nacidos. Se me hace imposible describir la oscuridad en la que me sumí. Depresivos, ansiolíticos, terapia… Y mis mellizos en manos de familiares… A un buen amigo se le ocurrió comprar un cachorro de Golden y venir a verme cuando mis pequeños me visitaban. Ahora sé que lo hizo deliberadamente. La primera vez que pude articular una sonrisa fue viéndolos jugar a los tres. De algún modo, aquel día decidí curarme.

Chon, aquel cachorro de Golden, vive conmigo y mis pequeños, y puede parecer ciencia ficción, pero entre los cuatro se ha creado un vínculo afectivo casi mágico. La relación de afecto que mantiene con mis hijos no es de este mundo. ¿Y conmigo? Creedme que no exagero al decir que me rescató de lo más profundo de mí misma. Y tengo la certeza de que él lo sabe; es consciente de que caí al precipicio y de que me prestó ´sus alas´ para salir de ahí”.

Golden Retriever

El color de su manto abarca todos los matices entre dorado y crema. Nunca debe lucir tonos rojo o caoba

¿Pasiones? Nadar y chapotear en barro

Laura Castilla, nuestra auxiliar experta en Retrievers, nos cuenta que el Golden es uno de los pocos perros que invitan a sus amos a darse un chapuzón en cualquier río o laguna que les salga al paso. “Es divertidísimo ver cómo la raza no puede frenar sus ganas de lanzarse al agua. Mira a su amo, como pidiéndole permiso, animándolo a disfrutar con él. Si se lo prohíbe, reprimirá su pasión natatoria, aunque no sin esfuerzo”, explica.

Nos preguntamos si a falta de saciar su instinto en aguas mayores, avivaremos su gusto por los húmedos barrizales. “Pues sí –responde Laura-, les encanta restregarse entre barro y agua. Y por eso es importante poner límites desde pequeños. Si no se hace, esta inclinación será como la llamada de la selva”. Una tendencia tolerable y ampliamente compensada por la mochila de cualidades que porta todo buen ejemplar.

Freno a su bon appétit

Pero si hay que perdonar su gusto por el barro, no sucede lo mismo por su apego a las viandas. Es un tragón. Y además tiene facilidad para engordar. El Golden necesita nutrientes de calidad en cantidades moderadas. Solo una dieta equilibrada y un programa de ejercicio ambicioso frenarán su tendencia a criar michelines. ¿Más defectos? Alguno hay. Las ausencias prolongadas del amo le desestabilizan, y aunque puede acostumbrarse a estar solo en casa, no lo hará con gusto. ¿Consecuencias? En algunos casos la ansiedad por no ver a su idolatrado dueño puede llevarle a mordisquear sillones, alfombras, cortinas… Pero que no cunda el pánico: “una buena educación desde pequeño frenará todo instinto destructor”, nos recuerda Laura Castilla.

Buenos cepillados y un amigo veterinario

Entramos ahora de lleno en necesidades más mundanas. Su manto, abundante en el pecho, extremidades, muslos y cola, necesita dos cepillados semanales. Para hacerlo bien hay que peinarlo mechón a mechón, hasta que el pelo quede suelto. A continuación, pasar un cepillo de púas metálicas y rematar la operación con otro de cerdas de jabalí. En cuanto al baño, uno cada tres meses suele ser suficiente.

Necesita no menos de dos horas de ejercicio diario y salir al campo con cierta regularidad. Es propenso a sufrir eccemas cutáneos y otros problemas de piel. La displasia de cadera también les afecta, lo mismo que los problemas oculares (cataratas, glaucoma…) No queda otra que invertir en revisiones veterinarias para que su esperanza de vida, que está en torno a los 13 años, no recorte expectativas.

🤔 Sabías que…

  • Apenas ladra. Solo lo hace para señalar víctimas en tareas de rescate o localización de objetivos. Si un Golden domestico se pone a ladrar, algo está sucediendo y urge hacerle caso
  • El centro penitenciario de Valdemoro (Madrid) ofrece un programa con Golden (y otras razas) para reducir la ansiedad y mejorar las relaciones entre reclusos
  • Es un pésimo perro guardián. Recibe con alegría a todo el que entre en su territorio y jamás amedrantaría a nadie
  • Su físico es capaz de inspirar los mejores sentimientos. Por eso su imagen ha acaparado la atención de avispados publicitarios. Su ternura no tiene rival. Y eso vende incluso productos tan poco glamurosos como papel higiénico

 


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